domingo, 28 de diciembre de 2008

Gattaca (1997)

Gattaca lleva las siglas de las bases que forman el ADN humano, es decir, Guanina, Adenina, Tinina y Citosina. Esta película nos acerca a un futuro deshumanizado, donde es la ciencia la que dirige la sociedad, la que establece cuánto vale una persona desde el momento de nacer, establece cuál es su destino.
En un futuro cercano la genética estará tan avanzada que permitirá modificar el ADN del individuo a la hora de nacer, evitando así la aparición de enfermedades hereditarias. El problema surge al determinar el límite de este control, cuando se trata de motivos estrictamente de salud, y cuando se cruza la línea hacia el "dopping", la estética, ¿es posible considerar la calvicie prematura como enfermedad?
Hay que reflexionar hasta qué punto es lícito anular el libre albedrío de la concepción humana "construyendo" seres humanos con unos rasgos físicos y psíquicos determinados que eliminan las diferencias entre nosotros, nuestra particularidad. Cada ser humano es único, si todos fuesemos iguales, ¿seríamos realmente humanos?, pues no, seríamos ciencia, máquinas.
Es aquí donde nace el dilema de la película, la posibilidad de crear una sociedad perfecta nos lleva a poder cuantificar a cada persona. Se crea un modelo de ser humano "perfecto o ideal" con respecto al cual cada persona puede ser medible y cuantificable, y todo aquel que esté por debajo de éste, es inferior, imperfecto, defectuoso. Pero ¿es posible determinar el ser humano perfecto?
Gattaca nos lleva a un mundo donde los nacidos de forma natural sin manipulación genética son llamados "no-válidos" y relegados a trabajos inferiores y poco relevantes. Son, al fin y al cabo, la mano de obra básica, sin posibilidad de progresar. En ese mundo no hay discriminación por razón de raza o sexo, sino por lo que dicen tus genes.
La búsqueda de esa perfección ha dado lugar a una sociedad sin personalidad y sin emociones, fría, la gente se mueve de forma ordenada, simétrica, todos actuan igual de "bien", carentes de originalidad.
El protagonista de la historia, consciente de sus limitaciones, demuestra que todo es posible, que el destino de una persona, por muy marcado que esté por la ciencia, se puede cambiar con esfuerzo. Y una vez demostrado esto, nos planteamos: ¿es materialmente posible cuantificar y determinar un perfil de ser humano perfecto?¿o simplemente es que el ideal perfecto no lo era porque estaba mal definido?
Lo que está claro es que "no existe gen para el espíritu humano", y eso sin duda, es lo que nos hace diferentes.


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